Cartas de Varsovia

Visitar los sitios de la memoria, de la catástrofe que causaron los nazis, los campos de exterminio que operaron en especial en Polonia, desafía nuestra capacidad de asombro. Tal vez esa incredulidad sea la base de una absurda negación del Holocausto. Porque nunca seremos capaces de comprender la dimensión genocida de los crímenes cometidos, el colapso moral, el derrumbe de todos los valores humanos.

El mundo no ha curado las heridas y éstas nunca cicatrizarán del todo. Nuestros senderos, huellas y raíces quedaron dispersos en una geografía vaciada.

Un viaje de memoria histórica se lo vive tres veces: cuando lo soñamos, cuando lo vivimos y cuando lo recordamos. Raquel Zieleniec, nos enseña una cuarta dimensión, cuando nos urge escribir… y plasmar en el papel la tristeza… el desconcierto… la furia… el dolor.

A veces el eco del silencio deja retumbar un grito que se eterniza en el cosmos. Imposible de acallarlo, una reacción posible es precisamente sentirse compelido a expresarlo en algún lenguaje que lo evoque. Escribir es uno de ellos.

Nuestros muertos cuentan… y nosotros “contamos” sus historias. La narrativa histórica se complementa en esta novela con la continuidad ficcional que Raquel elige, para reintegrar la saga siguiente al flujo de la vida.

Cartas de Varsovia. Raquel Zieleniec, psicoanalista y escritora, transmite con pericia literaria y profundidad humanística, sucesos padecidos durante la Gran Guerra en un entorno familiar. La primera parte relata los hechos reales ocurridos en el Ghetto de Varsovia, también sus interrogantes sin respuesta.

En otra zona geográfica la continuación del relato va creando una nueva saga, paso a paso. Va dando a luz hijo tras hijo, restableciendo las rupturas generacionales. La nueva familia aún está afectada por las huellas que recibió de herencia. Siempre será posible descubrir nueva información de hechos ya registrados; también conocer acontecimientos que no habían salido a la luz en su momento. Con piedad y sin reivindicar justicia, la novela restituye a través de la vida cotidiana y sus alternativas, el derecho de continuar su genealogía. Y esta vez, el futuro vuelve a ser un proyecto disponible, sin obstrucciones. El nuevo espacio abierto a diversidades actuales, esparce optimismo guiado por la sensibilidad de su pluma.

La vieja cultura sigue garantizando su existencia sobre la faz de la tierra. Da cuenta de ello una metáfora que se ha vuelto popular.

Dispersaron nuestras cenizas sin darse cuenta que éramos semilla.

Dr. Mario Sinay – P.hd

Hay un lobo muerto en mi orilla

Toda Familia tiene un secreto. El de don Jacobo (duro «pater familia» que maneja a su antojo las vidas de su mujer y de sus cinco hijos varones), está escondido en un pasado lejano en su remota Polonia.

Llegó a Uruguay muy joven, huyendo del hambre, salvádose sin saberlo del Holocausto que les esperaba a millones de judíos como él.

Construyó una vida para su familia en base al sacrificio y a una energía indoblegable.
Esa es la leyenda heroica que sustenta su poder de patriarca. Entre la fascinación y el rechazo que le provoca la figura de ese viejo pícaro y manipulador, su nuera se empeña en reunir las piezas de un puzzle que le permita desmontar el mito y conocer el secreto que esconde don Jacobo.
En ese proceso, terminará por descubrir el suyo propio y deberá enfrentarse y enfrentar al lector, a la dolorosa verdad de que la condición de víctima (aún de algo tan terrible) no nos absuelve.

Con ánimo desmitificador y una admirable agudeza psicológica, Raquel Zieleniec construye un personaje difícil de olvidar, mientras indaga con decisión en ese entramado de leyendas que permiten convivir con el dolor del pasado, en la mezcla de amor y odio que alimenta las relaciones familiares, rechazando con coraje las construcciones de una memoria que oculta sombras.

Cuenta Conmigo

Tan simple como eso: una abuela y su nieta descubriendo la maravilla de -juntas- contar cuentos.

No hace falta decir que se trata de literatura infantil.

Ni se equivoca quien afirme que es para adultos.
O incluso, las dos cosas a la vez. Sin embargo poco importa…

En todo casa, alcanza con saber que, como toda maravilla, es disfrutable y eso es bastante más que bastante.

Gustavo Wojciechowski

Una abuela empieza como corresponde; imaginando historias para sus
adorables descendientes y sorteando las demandas de los consabidos
cuentos de siempre.
Una abuela se da cuenta cuando su pequeña receptora –Maite en este
caso– hace complicidad con el cuento. Muy bien –se dice– muy bien ¡si
los cuentos son para ella!
Una abuela traza un proyecto con su nieta. Editar un libro –con pinturas
y dibujos– y ganar mucho dinero viajando y vendiendo libros,
compartiéndolos con otros niños.
Maite opina, la abuela toma nota y se van dorando crocantes y calentitos:
CUENTOS CON MAITE

La frontera y otros relatos

Este libro lleva el título de uno de sus relatos, lo cual debería ser suficiente para explicarlo. Sin embargo el título no es una improvisación producto del azar, la frontera es un lugar de indefinición o tal vez un lugar que concentra todas las definiciones; algo así como el color blanco.

Raquel Zieleniec se ocupa de abordar temas que se hallan, precisamente, en los límites, en las intersecciones del sentido. Acostumbrados como estamos con esta autora, más allá de la simple anécdota, hemos de bucear en otras profundidades.
Veremos desfilar los conflictos humanos propios de la vorágine existencial de los últimos dos siglos. Son mundos interiores y acontecimientos que atraviesan catástrofes personales y nacionales.
Si la frontera existe entre dos “nadas”, la propia escritura utiliza diferentes recursos y matices para hacer aparecer, como desde una tinta invisible, el misterio de los encuentros.

Uno de los temas de la autora es el Otro, la dificultad de su existencia, el espejo del otro –como fantasmática del propio sujeto-, su representación imaginaria que convoca incertidumbre, deseo, temor… sin cesar. Eso nos prueba sin cesar y nos hace andar.

Un espacio entre dos nadas, decía Gastón Bachelard, ese intersticio en donde, sin embargo, todo puede suceder.

El Rincón del Eco

Este libro lleva el título de uno de sus relatos, lo cual debería ser suficiente para explicarlo. Sin embargo el título no es una improvisación producto del azar, la frontera es un lugar de indefinición o tal vez un lugar que concentra todas las definiciones; algo así como el color blanco.

Llegó a Uruguay muy joven, huyendo del hambre, salvádose sin saberlo del Holocausto que les esperaba a millones de judíos como él.

Construyó una vida para su familia en base al sacrificio y a una energía indoblegable.
Esa es la leyenda heroica que sustenta su poder de patriarca. Entre la fascinación y el rechazo que le provoca la figura de ese viejo pícaro y manipulador, su nuera se empeña en reunir las piezas de un puzzle que le permita desmontar el mito y conocer el secreto que esconde don Jacobo.
En ese proceso, terminará por descubrir el suyo propio y deberá enfrentarse y enfrentar al lector, a la dolorosa verdad de que la condición de víctima (aún de algo tan terrible) no nos absuelve.

Con ánimo desmitificador y una admirable agudeza psicológica, Raquel Zieleniec construye un personaje difícil de olvidar, mientras indaga con decisión en ese entramado de leyendas que permiten convivir con el dolor del pasado, en la mezcla de amor y odio que alimenta las relaciones familiares, rechazando con coraje las construcciones de una memoria que oculta sombras.